viernes, 1 de noviembre de 2013

Autobiografía


Un 7 de Junio, en el año 1994, nació Adriana Acosta Castilla, compartiendo su fecha de nacimiento y hasta su nombre, con incontables personas en el mundo. Era una niña con ojos azules y cara de niño.
Pasó su infancia en el colegio El divino niño de la ciudad de Santa Marta. Ella era una niña muy curiosa y traviesa, participaba en obras de teatro, bailes, eventos culturales, estaba en todo y destacaba en materias como Inglés, Biología y artes. Perteneció a un grupo de baile llamado Danger Boys Crew y a una escuela de música, Mikrocosmos.
Al llegar al grado once, Adriana sentía que algo en su vida tenía que cambiar,  así que motivada por sus ganas de salir adelante, convenció a su papá para dejarla estudiar en la ciudad de Medellín.
No fue un proceso fácil ya que su padre al principio no estaba de acuerdo, sin embargo,  ella se aferró a la idea y logró su meta.
A Adriana le encanta la actuación, esto la llevó a ingresar a una escuela de modelaje y actuación y de la cual está próxima a graduarse, pero lo que más le gusta es actuar, disfruta mucho de aprender sus textos y ensayar una y otra vez para que la obra salga perfecta. Su color favorito es el morado, ama exageradamente a todos los animales, en especial los perros, por eso tiene 2 pequeños perritos. Todo esto lo hace paralelo a sus estudios de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Eafit.

Ejercicio en clase. Oswar.

Oswar era un niño muy interesado y caprichoso. Un día, se enteró que tenía un tío multimillonario. Éste muchacho se empocionó al saberlo y le insistió a su madre que lo llevara a conocerlo.
Oswar, con apenas 12 años, alistó sus maletas y emprendió un viaje con su madre a México, dónde se supone, vivía su tío.

Lo único que tenía era una foto, Un señor de cabello blanco y barba larga, con muchas arrugas y cejas pobladasm muy diferente a Oswar, joven, de cabello rubio y ojos verdes.
Cuando el joven llegó a la lujosa casa, encontró a varias personas llorando y lamentándose, él se preguntaba por qué.

La esposa de su tío se acercó a el y le dijo: ¿A quién buscas? Oswar respondió: a mi tío Oswar.
Ella empezó a llorar y le dijo que Oswar, su tío, acababa de morir y que había dejado una herencia para su sobrino que no conocía.

Cuando le entregaron a Oswar un cofre dorado, muy antiguo y con un pequeño candado. El niño se imaginó que allí había dinero o joyas, eso era lo único que le importaba.
Lo abrió con mucha emoción, pero se desepcionó al darse cuenta que su herencia era un zapato totalmente destruido, viejo y en muy mal estado.
Su madre le dijo que recordaa ver a su tío usar aquellos zapatos para ir a la universidad, cuando era muy pobre y  con sacrificio estudió y sin saberlo, con esos zapatos caminaba al lugar que lo llevaría al éxito.



Ejercicio en clase. La feria de las flores.

Una festividad típica de Medellín es la feria de las flores. Cada año se realiza y esta vez fue del 2 al 11 de Agosto. 
La ciudad se llenó completamente de color y fiesta, gracias a los diferentes eventos realizados como la cabalgata, desfile de carros antiguos entre otros.
El primer desfile de silleteros se realizó en 1957 y es de los más representativos de ésta festividad. 
Se siente un ambiente carnavalesco y de espectáculo, donde vienen personas de diferentes ciudades y hasta paises.

ejercicio en clase de puntuación

Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se
pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo
dicho es mi deseo

DIFERENTES INTERPRETACIONES:
- Juan, el sobrino:
Dejo mis bienes a mi sobrino Juan. No a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se
pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho
es mi deseo».
- Luis, el hermano:
 ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¡A mi hermano Luis!. Tampoco, jamás, se
pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho
es mi deseo».
- El sastre:
 ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás.
Se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo
dicho es mi deseo».
- Los jesuitas:

 ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás.
¿Se pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo
dicho es mi deseo».

Ejercicio en clase. La dieta de los Tuyucas



Los indígenas han demostrado no tener límites a la hora de consumir todo tipo de alimentos. Cuando de aprovechar los recursos naturales se trata, estos habitantes de algunas comunidades de Vaupés no se quedan atrás.
Las fotografías de animales que cazaron y luego consumieron, hablan por sí solas de la particular dieta de los indígenas. Gracias a estas fotos, se pudo realizar un diagnóstico y monitoreo el cual fue liderado por el Instituto Amazónico de Investigación Científica, con ayuda de las mismas comunidades en el cual se evidenció que hormigas, termitas, mariposas y larvas de avispas son el pan de cada día de estas personas. También mostró que consumen 27 especies de fauna en las cuales se destacan roedores, insectos y anfibios.

La travesía de Wikdi. Alberto Salcedo Ramos.



Esta crónica trata de Wikdi, un niño Chocoano con sueños de superarse en la vida, quién a pesar de la violencia que afecta a su departamento, no se deja derrumbar y lucha día a día caminando largas horas desde su casa hasta su colegio.

El cronista Alberto Salcedo cuenta la triste realidad de este niño, que diariamente tiene que pasar una áspera trocha, su único camino para ir al colegio. Muchas veces ha tenido que ver los estragos de los paramilitares y hasta poner en riesgo su vida encontrándose con animales salvajes, pero esto no lo detiene.Wikdi sigue firme en su deseo de convertirse en profesor de matemáticas e inglés a pesar de todas las adversidades.

El alma de los libros. Leila Guerrero




En éste artículo publicado en El País de España, intervienen diferentes autores dando su punto de vista de lo que debería ser un título apropiado.
—El título es un dibujo al carbón de lo que hay dentro —dice Juan Cruz Ruiz, escritor
—El título tiene que ser un espejo diminuto de lo que es el libro —dice la escritora
Mexicana Carmen Boullosa.
—Es importante porque define un universo —dice el escritor argentino Eduardo Berti.

Estas son algunas de las opiniones dadas por escritores, lo cierto es que todos coinciden en que el título no debe estar para nada desligado del tema del cual se va a hablar.

Las esquinas más largas de Evelio Rosero



Esta historia cuenta la trágica muerte de Benito Peña, un Magistrado.
Todo comienza cuando Benito observa algo que le llama la atención en una esquina. Una hermosa y alta morena con rasgos indígenas, pero al mismo tiempo bogotanos. La observó de pies a cabeza, se acercó a ella y le dijo un cumplido, algo que Benito no había hecho en su vida, con lo que no contaba el sujeto era que mientras él coqueteaba con la chica y le rozaba la mejilla, un hombre de aproximadamente 70 años, gordo y muy fuerte se preparaba para atacarlo.
Este hombre lo perseguía con un cuchillo en la mano mientras Benito se abría paso por el tráfico, corriendo desesperadamente.
Benito llegó a un punto dónde ni podía correr más, en ese momento, el padre celoso de la chica aprovechó y le dio muerte al Magistrado.